Tomar la decisión de pasar de enfermero a emprendedor no fue nada fácil, y los que me conocen personalmente lo saben.

Trabajaba como enfermero en Noruega y todo me iba mejor de lo que podía haber imaginado años atrás, pero no era suficiente.

Había un vacío interior que finalmente me llevó a emprender. Pero eso es otro tema, si quieres saber más sobre mi historia puedes hacerlo aquí.

Hoy quiero contarte cómo ha cambiado mi vida después de un año emprendiendo y al final del artículo hacer un balance sobre si me ha compensado y, sobre todo, si voy a continuar en ello.

Vamos allá:

De enfermero a emprendedor (I): Una nueva vida

Aunque no es necesario hacerlo de la manera en la que yo comencé en el mundo del emprendimiento, yo fui de los que empezó fuerte: o todo, o nada.

Vivía y trabajaba en Noruega, y vine a España para tomarme un mes de vacaciones y desconectar del trabajo. Al parecer, ese mes de vacaciones terminó alargándose más de la cuenta.

Hacía muy poquito que había empezado a formarme en serio en negocios y marketing digital. Ya había dejado eso de apostar al autoaprendizaje en un mundo tan complejo como éste y fui a lo seguro, contratando a un mentor para que me lo enseñara todo.

Me metí tan de lleno y me pareció tan interesante, que tomé la decisión personal de dejar la enfermería asistencial para dedicarme a desarrollar mi proyecto digital.

Tenía claro cuál iba a ser el precio de mi peaje, y estaba dispuesto a pagarlo gustosamente con tal de conseguir mi objetivo.

Si tú, lector y futuro enfermero emprendedor que estás ahí, no lo sabes ya, emprender es un ejercicio de resistencia, donde el éxito y los resultados no aparecen de forma rápida, sino de manera exponencial.

Estudié, apliqué y me desarrollé personalmente tanto como pude durante meses

Ya había monetizado mi proyecto anteriormente colaborando con una empresa Noruega y ofreciendo mis servicios como reclutador, pero no fue hasta 8 meses después de dejar la enfermería cuando empecé a ver los resultados de lo que llevaba sembrando un tiempo atrás.

De enfermero a emprendedor (II): Subiendo peldaños

Gracias a todo lo que había avanzado mientras trabajaba en mí mismo y Enfermeros por el mundo, conseguí posicionarme como tutor de emprendedores en una de las escuelas en las que yo mismo me estaba formando: la Escuela de Nómadas Digitales (END).

Básicamente, ofrecí mis servicios freelance como tutor de emprendedores y nómadas digitales, haciendo seguimiento de sus proyectos y negocios online y ayudando a otros emprendedores con estrategias de desarrollo y marketing digital.

Esto fue clave para mi evolución como emprendedor.

Como ya adelantó Edgar Dale hace unos años, la forma más efectiva de aprender es enseñar a otros en lo que tú quieres mejorar y desarrollarte. Puede sonar contradictorio, pero el hecho de preparar con anterioridad ciertos temas para que otras personas los aprendan e integren correctamente, es un trabajo que te hace mejorar a una velocidad increíble.

Fue otra época de grandes cambios y transformación personal. Además, la gran cantidad de alumnos que asumí desde el principio (más de 50), hicieron que tuviera que enfocarme en mejorar exponencialmente y adquirir ciertas habilidades comunicativas y de formación que aún no tenía.

Tuve que «ralentizar» de algún modo mi avance con mi proyecto personal, pero no lo viví como tal, sino como dar un paso atrás para coger impulso y subir al siguiente nivel.

De enfermero a emprendedor (III): Un nuevo yo

Si no lo sabes o no lo has escuchado antes, ya te lo adelanto yo: emprender es el ejercicio de desarrollo personal más potente que hay. Yo pensaba que no era para tanto cuando lo leí por primera vez, pero después de un año, el Nelson de hoy no tiene nada que ver al Nelson de hace un año.

Cuando emprendes, tienes que cambiar tu mentalidad al 200% en muchos sentidos, tienes que desaprender y erradicar las creencias que tienes en muchos campos para aprender de nuevo. Y si quieres ser un buen emprendedor y perdurar en el tiempo, todos estos aprendizajes te los llevas a tu vida personal, cuestionándote muchas cosas y arreglando todo aquello que podría suponer un lastre para tu avance como emprendedor.

Como dice uno de mis emprendedores favoritos: no hay desarrollo profesional sin desarrollo personal. Básicamente, tú eres el límite de tu proyecto o negocio.

Todos estos aprendizajes personales, junto a todo lo aprendido como tutor de emprendedores y unido a mi propio desarrollo como emprendedor, han hecho de mí una versión mejorada que se ha plasmado directamente en los hábitos que tengo a día de hoy, en cómo pienso y actúo, y en cómo dirijo mi proyecto digital: Enfermeros por el mundo.

Tras empezar a dominar las nuevas habilidades como tutor de emprendedores, pude canalizar más energía hacia mi proyecto implementando todo lo que había aprendido, y gracias a esto estoy apunto de lanzar mi primer infoproducto dirigido a enfermeros y enfermeras que quieren emprender (lee la fecha de publicación de este artículo, ¡quizás fue hace mucho!).

¿Qué va a ocurrir ahora?

Este no es un post en el que te cuento que he facturado un millón en mi último lanzamiento (no, aún no estoy ahí). De hecho, a día de hoy (repito, mira la fecha de este artículo) ingreso menos de lo que ingresaba cuando trabajaba como enfermero en Noruega. Pero te puedo asegurar de que soy completamente libre a nivel temporal y geográfico (trabajo cuándo y cómo quiero) y soy muy feliz. Los resultados materiales o económicos no me preocupan, el dinero es tan sólo una consecuencia de hacer las cosas bien en la vida, así que terminará por manifestarse tarde o temprano para poder tener más recursos y ayudar a más personas.

Si te he soltado todo este rollo no es porque me apetezca contarte mi vida, sino porque quiero hacerte ver que yo estaba en tu misma situación y en un año he conseguido cosas que jamás me habría imaginado a nivel personal y profesional.

Y tú, amigo o amiga mía que estás leyendo este artículo, si has llegado hasta aquí es porque tú también puedes hacerlo.

Como habrás imaginado después de todo lo que has leído, no dejo mi proyecto ni mi camino como emprendedor. ¡Ni loco!

Aprender tanto y sobre tantas cosas cada día me estimula muchísimo, y más aún cuando recuerdo cada mañana ese propósito que me inspira a seguir adelante en los días con menos energía: ayudar a enfermeros y enfermeras a emprender de forma digital y que puedan vivir la vida que desean.

Vamos a ello.

Si te ha gustado este artículo o te ha hecho reflexionar, cuéntamelo en los comentarios, ¡te responderé encantado!

Un abrazo,

Nelson H

Foto original: freepik